UN NUEVO AÑO HA LLEGADO
Cargado de esperanzas y sueños este año bisiesto 2016 ha de lograr aquello que afirmaba nuestro genial Juan Bautista Alberdi: "Los Estados son ricos por la labor de sus individuos y su labor es fecunda porque el hombre es libre, es decir dueño y señor de su persona, de sus bienes, de su vida, de su hogar."
Así será.
Reconozco con pena que el año pasado postergué el blog bastante, fue un conglomerado de diferentes cosas.
Muchos viajes, algunos no previstos pero por eso muy positivos y ricos en experiencias extraordinarias. Habré de contar algunas.
Hoy recordaré a un gran poeta de las letras americanas, Rubén Darío y de su libro Cantos de vida y esperanza les dejo como regalo
Yo soy aquel... (fragmento)
Yo soy aquel que ayer nomás decía
el verso azul y la canción profana
en cuya nuche un ruiseñor había
que era alondra de luz por la mañana.
El dueño fui de mi jardín de sueño
lleno de rosas y de cisnes vagos,
el dueño de las tórtola, el dueño
de góndolas y liras en los lagos.
Y muy siglo dieciocho y muy antiguo
y muy moderno, audaz, cosmopolita,
con Hugo fuerte y von Verlaine ambiguo
y una sed de ilusiones infinita.
...............................................................
CANTO DE ESPERANZA
Un gran vuelo de cuervos mancha el azul celeste.
Un soplo milenario trae amagos de peste.
Se asesinan los hombres en el extremo Este.
¿Ha nacido el apocalíptico Anticristo?
Se han sabido presagios y prodigios se han visto
y parece inminente el retorno de Cristo.
La tierra está preñada de dolor tan profundo
que el soñador, imperial meditabundo
sufre con las angustias del corazón del mundo.
Verdugos de ideales afligieron la tierra
en un pozo de sombras la humanidad se encierra
con los rudos molosos del odio y de la guerra.
¡Oh, Señor Jesucristo! ¿Por qué tardas, qué esperas
para tender tus manto de luz sobre las fieras
y hacer brillar al sol tus divinas banderas?
Surge de pronto y vierte la esencia de la vida
sobre tanta alma loca, triste o empedernida
que, amante de tinieblas tu dulce aurora olvida.
Ven, Señor, para hacer la gloria de tí mismo,
ven con temblor de estrellas y horror de cataclismo,
ven a traer Amor y Paz sobre el abismo.
Y tu caballo blanco que miró el visionario
pase.Y suene el divino clarín extraordinario.
Mi corazón será brasa de tu incensario.
%%%%%%%%%%
No hay comentarios:
Publicar un comentario