*** MUJERES ECLIPSADAS
Eclipse: es la desaparición temporal
completa o parcial de un astro por
interposición de un cuerpo entre este y el ojo
del observador. A nadie se le ocurriría decir que detrás de Pierre Curie estuvo María Skodowska que han pasado a la historia como Pierre y María Curie, con quienes trabajaron en París, para nuestro orgullo, Elena Larroque y su marido el doctor Ángel H. Roffo, científicos argentinos que lucharon juntos para descubrir misterios sobre el cáncer hasta que ella falleció a los cuarenta y dos años, en 1924, tres años después de haber creado LALCEC, el Instituto Argentino de Lucha contra el Cáncer.
Es cierto que las Ciencias y las Artes tienen matices que los diferencian, el trabajo codo a codo, casi esencial en la investigación, no es imprescindible en la Literatura, la Escultura o la Música, donde cada integrante de la pareja puede ser un creador independiente, con mayor o menor grado de relevancia y de reconocimiento.
Sin embargo se han dado casos, en parejas de escritores, en las que la valoración importante de la obra masculina ha opacado, ha eclipsado la femenina, que si bien era reconocida en los círculos literarios, no lograba igual trascendencia a nivel masivo.
***Quizás el caso más emblemático, desolador y de crueldad extrema haya sido el de
Camille Claudel, hermana de Paul Claudel, escritor de inspiración católica.
Extraordinaria escultora, discípula y amante de Augusto Rodin, un cuarto de siglo mayor que ella, fue el suyo un destino trágico marcado por la indiferencia, la incomprensión, el desamor y los celos profesionales. La espléndida muchacha subyugó con la fuerza arrolladora de su creatividad al escultor quien sin embargo no pudo reprimir un rechazo ante los méritos evidentes de su alumna y llegó al extremo, según se comentaba, de firmar trabajos creados por Camille.
La relación duró diez años con breves períodos de bonanza y demoledoras etapas de reproches, culpas y denuestos.
La situación se tornó insoportable y llegó la ruptura. Ella se aisló y comenzó el ciclo de su paranoia. Destruía a veces una nueva obra porque creía evitar así que cayera en poder del hombre que había amado. Comenzó la debacle.
A los cuarenta y un años, en 1905, logró realizar su última gran exposición.
Ocho años después, en 1913 muere su padre el único que la protege, la comprende y la ama.
Su familia decide internarla y pese a los desesperados ruegos a su hermano la trasladan al manicomio de Montdevergues donde permanecerá por treinta años, hasta el momento de su muerte en la primavera de 1943.
Había recuperado la razón pero eso no evitó que fuera una Mujer Eclipsada Total.
Por suerte la posteridad ha tratado de enmendar en parte esta injusticia al crear el “Festival Internacional de Escultura de la ciudad de Bresse Camille Claudel.” El vigésimo segundo se llevará a cabo entre el 4 y el 12 de mayo de 2013 en esa ciudad francesa con la participación de más de un centenar de artistas de diferentes partes del mundo, incluso argentinos.
*** La Música
tuvo también su protagonista eclipsada, María Martínez, hija de españoles,
nació en Viena en 1744. Fue extraordinaria cantante como excelente pianista y
se dedicó a la composición. Compuso música instrumental, misas, cantatas y
obras para pianoforte y recibió el reconocimiento de los grandes de la época Haydn, Mozart, Beethoven. Se la consideró protagonista de la mayor transformación
musical de la historia y los creadores más célebres la reconocían como
profesional y la apreciaban como artista.
La
posteridad la ha olvidado y la ha transformado en una Mujer Eclipsada. Es de
esperar que quienes comienzan a difundir algunas de sus obras en programas
especiales logren rescatar de ese ingrato olvido a quien fuera en la época
dorada de la Música centro de belleza y perfección.
*** Y
saliendo de las Ciencias y las Artes pasemos a la vida común donde hay
muchísimas Mujeres Eclipsadas. Recordaremos a una en especial que está presente
de manera permanente en nuestra vida diaria.
Mary
Anderson era una joven americana, inteligente, curiosa y creativa. Vivía con su
familia en Alabama y su mayor deseo era conocer Nueva York, así fue cómo
durante el crudo invierno de 1903 decidió viajar a la fascinante ciudad.
Interesada en todo, nada escapaba a su observación y análisis. Una mañana mientras paseaba en tranvía por la ciudad, llamó su atención la actitud del conductor quien, después de determinados tramos, debía asomarse por la ventanilla y haciendo malabarismos trataba de sacar del parabrisas el agua y el hielo que lo cubría. Mary lo observó durante un buen rato y además de maravillarse ante los esfuerzos del buen hombre por obtener una visión más clara, objetivo que lo obligaba a mojarse y a sufrir frío, pensó que debía haber algún modo de modificar esta insólita situación.
Lo cierto fue que, terminada su visita a Nueva York y ya en Alabama, esa primera idea floreció con vigor y luego de diferentes intentos logró crear un dispositivo para colocar en el parabrisas de los tranvías y evitar así no solo la acumulación de agua o hielo sino las piruetas de quien debía conducirlo.
Había creado el Limpiaparabrisas.
Recién en 1905 pudo patentar su invento pese a todos los argumentos detractores que buscaban defectos donde no existían.
Henry Ford comenzaba a pergeñar su famoso Ford T y es en 1908 cuando adopta el limpiaparabrisas de Mary Anderson para su flota de automóviles, un elemento hoy imprescindible para cualquier vehículo.
***Es
posible que no lo supieras porque Mary también es una Mujer Eclipsada pese a su maravilloso
logro.
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